Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) trabaja
en el desarrollo de un sistema de climatización que podría enfriar viviendas aprovechando la
temperatura natural del suelo, con el objetivo de reducir el consumo de energía eléctrica.
El proyecto se desarrolla en el Instituto de Tecnologías Aplicadas (ITA) de la Facultad de
Ciencias Exactas y Tecnologías y está basado en una tecnología conocida como “pozo
canadiense”, utilizada en distintos países para regular la temperatura de los ambientes
mediante energía geotérmica.
El director del instituto, Luis Pappalardo, explicó en diálogo con medios de la universidad que
el sistema consiste en instalar ductos enterrados a unos dos metros de profundidad por los
que circula aire del exterior. Al atravesar el subsuelo, ese aire intercambia temperatura con la
tierra, que se mantiene relativamente estable durante todo el año.
“En verano, cuando afuera se registran temperaturas muy altas, el aire pasa por estos
conductos y se enfría antes de ingresar a la vivienda”, detalló el especialista.
Las primeras pruebas realizadas por el equipo de investigación lograron reducir hasta 10
grados la temperatura del aire en días de mucho calor, cuando en el exterior se registraban
valores cercanos a los 39 grados.
Según explicó Pappalardo, el sistema no busca reemplazar completamente al aire
acondicionado, pero sí podría disminuir su uso y, por lo tanto, reducir el consumo de energía
eléctrica en los hogares.
Otro de los beneficios del sistema es la mejora en la calidad del aire. A diferencia de los
equipos tradicionales que recirculan el aire dentro de una habitación, este sistema toma aire
del exterior, lo filtra y lo introduce en los ambientes.
La investigación se desarrolla desde hace dos años con la participación de docentes, ingenieros
y estudiantes de la universidad. Durante la primera etapa se realizaron mediciones de
temperatura del suelo a distintas profundidades y luego se construyó un prototipo
experimental que permitió realizar las primeras pruebas.
El objetivo de los investigadores es seguir perfeccionando el sistema y evaluar su posible
aplicación en viviendas, especialmente en provincias con altas temperaturas como Santiago
del Estero, donde el uso intensivo de aire acondicionado genera un alto consumo energético.
